En fin, que en mi caso particular, no tengo ganas de nada; Pero tengo que sacarlas de donde pueda. Me da igual que las
Tampoco tiene que importarme, que, la que era mi mejor amiga esté allí atrás, hablando de mi a mis espaldas, con una chica que hace un tiempo abusaba de mi. ¿Eso qué importa? Sé que hay millones de canciones que hablan de la soledad... Pero la soledad así, mezclada con tantos sentimientos como tristeza, odio, incluso dolor, mucho dolor; La siente poca gente. Y me alegro por ellos.
La soledad es ese sentimiento que te recorre el cuerpo cuando nadie te hablan, o ni si quiera te miran. Simplemente cuando cuchichean a cerca de ti, de tu vida. Cuando no tienes a nadie a quien poder contar que un grupito de chicas perfectas y súper divertidas se meten contigo. Sinceramente esos grupos... Me dan asco. Poco me importan.
Y no, no es envidia. Me da igual oír sus risas en cada uno de mis movimientos. Son ellas las que se preocupan por lo que hago, por lo que me ocurre, o por lo que pienso. Porque yo, solo intento olvidarlas, incluso no prestar atención a la gente que me rodea. En un intento, de que la tierra me trague.
Ya me siento mejor.‡
Día Veinte de Diciembre del Dos mil once; A la una y veinticinco minutos de la mañana.
»Por cierto, a la gente que me lee, que me sigue, y se preocupa por mi blog. Siento no haber escrito más a menudo. Ha sido gracias a los exámenes. Ahora, prometo escribir más.«

